Decretaron la preventiva a Cristian Peludero
SLo decidió el juez de la IPP Osvaldo Carlos haciendo lugar a un pedido del fiscal Carlos Vottero, quien señaló que las evidencias son muy contundentes. A su turno el defensor Juan Bautista Degiovanni solicitó medidas alternativas y el pago de una fianza aunque esto fue desestimado por el magistrado. Peludero podría ser condenado a cadena perpetua.
Ayer en horas de la tarde en una Sala Nº 3 de la Oficina de Gestión Judicial absolutamente colmada, el juez de la Investigación Penal Preparatoria Dr. Osvaldo Carlos resolvió finalmente -sin sorpresas- decretar la prisión preventiva de Cristina Ariel Peludero, de 28 años de edad, haciendo lugar de esta manera a lo solicitado por el fiscal Carlos Vottero, quien le había imputado el delito de Homicidio agravado por mediar violencia de género (femicidio), del que resultara víctima Nelly Beatríz Zárate, hecho ocurrido el 9 de abril del año 2016 en nuestra ciudad. Con esa decisión entonces, el magistrado interviniente desestimó el requerimiento del defensor Juan Bautista Degiovanni que pretendía la aplicación de medidas alternativas a la prisión preventiva; el pago de una fianza ó, en su defecto, la prisión pero con posibilidades de tener salidas laborales.
El relato del fiscal
En el comienzo de su alocución el fiscal adelantó que iba a solicitar la prisión preventiva sin plazos del imputado y, seguidamente, comenzó a relatar pormenorizadamente todo lo sucedido en el hecho de acuerdo a lo colectado en todo este tiempo en el legajo de investigacón penal.
«Entiendo y quiero decirlo que estamos llevando adelante una audiencia muy importante que insumió muchas horas de trabajo, el poder individualizar y visibilizar, a la persona que el 9 de abril de 2016 asesinó a Nelly Beatríz Zárate, directora de la Escuela «Rivadavia», una señora que también colaboraba con la ciudad; ayudaba en una iglesia de nuestra ciudad; a personas y a todo aquel que lo necesitara», indicó.
Más adelante el representante del Ministerio Público de la Acusación: «Esta persona que le dio muerte de la manera más cruel que podamos imaginarnos, hoy está individualizado con nombre y apellido: esta persona se llama Cristian Ariel Peludero».
«Voy a comenzar a desgranar la evidencia colectada a lo largo de esta investigación fiscal y a señalar que se encuentran acreditados claramente los extremos que requiere el Art. 220 del Código Procesal Penal de la Provincia de Santa Fe. Y voy a comenzar con la responsabilidad penal probable del encartado en el hecho investigado.
El 9 de abril
Ese día, entre las 10.40 y las 15 horas aproximadamente, el imputado Peludero junto a Nelly Zárate se encontraban en la vivienda y en un determinado momento Peludero comenzó a golpear a Nelly en un pasillo ubicado en el lado oeste de la casa de 2.43 metros de largo por 78 cms de ancho, y mediante reiterados golpes el imputado logró tirarla al piso dejándola acorralada y sin salida comenzando con un sangrado importante a raíz de la golpiza que estaba recibiendo. Teniéndola en esa situación, totalmente dominada, con intención de darle muerte, Peludero sujetó fuertemente del cuello a la mujer que estaba en absoluta situación de vulnerabilidad, y golpeó la cabeza de la víctima con extrema violencia hacia ambos lados de las paredes del pasillo. No conforme con ello el imputado -que además sabía que la madre de Nelly iría a la casa- se tomó el tiempo para «acomodar» la escena del hecho. Para ello coloca el cuerpo de la mujer boca arriba y comienza a arratrarla hacia el dormitorio de la mujer. Para ello salieron del pasillo, pasaron por el comedor, atravesaron una puerta ingresando a la cocina e ingresan a la habitación. La coloca en la cama con mucho esfuerzo a punto tal que debió él mismo subirse a la cama para poder acomodarla».
El análisis de Luminol
En toda la casa había mucha cantidad de sangre y el imputado claramente trató de limpiar el recorrido marcado por el talón de Nelly era muy claro a través del Luninol. Además, en la escena quedaron marcas claramente las huellas de las zapatillas que el imputado tenía colocadas.
Seis de ocho
«Por qué sabemos que es Peludero? se preguntó el fiscal: porque la evidencia que logramos colectar es contundente y no admite ninguna duda respecto de la autoría de Peludero en el femicidio. De los isopados, de manchas de sangre que se encontraron en toda la escena, además de sangre de la víctima se encontraron manchas de sangre en la pared de la habitación cercana a la llave de encendido de la luz; otra en una puerta plegadiza de ingreso a la habitación, ambas con ADN positivo masculino; pero también encontramos en un broche de una cortina; otras dos se obtuvieron en las sábanas blancas de la cama de Zárate y en una toalla de mano que estimamos el homicida utilizó para tratar de limpiar la escena del crimen. Es decir que en toda la escena se encontraron rastros de ADN de Zárate y había ocho manchas con ADN positivo masculino que dan un perfil genético coincidente entre sí, tras realizar el cotejo con la sangre obtenida de Cristian Ariel Peludero tienen absoluta coincidencia entre el ADN del imputado con esas ocho manchas encontradas en lugares claves de la casa».
Pena y riesgo de fuga
Finalmente el fiscal Vottero hizo referencia a la pena en expectativa teniendo en cuenta que será una condena de prisión perpetua, lo que incrementa notoriamente el riesgo de fuga por parte del imputado, por lo que entonces solicitó y reiteró el pedido de aplicación de prisión preventiva sin plazos para el encartado por la muerte de Nelly Zárate.
Protocolo de autopsia |
| Según el fiscal, en el protocolo de la autopsia efectuado por el Dr. Rodolfo Arancibia, «surge del examen cromatológico evidencias de lesiones con un estudio radiológico previo a la operación necrópsica que hubo un hundimiento de las estructuras óseas a nivel fronto parietal izquierdo; sobre piel de tórax, región anterior, existían tres lesiones cortantes; líneas escoriativas en pómulo derecho; equimosis en mejilla derecha; se reproducen dos figuras rectangulares separadas por piel sana. Con respecto a esto, el Dr. Arancibia informó que se corresponden con un golpe en la pared de ladrillos vistos. Precisamente una de las dos paredes que constituyen el pasillo, tiene precisamente ladrillos vistos. En cuanto al examen cadavérico interno y concretamente la cabeza, se observa en la base craneal un trazo fractuario sobre el ala menor izquierda del hueso fenoides. La cofirmaciones realizadas permiten establecer una causa violenta de muerte determinado por los efectos lesivos sobre la cabeza, de traumatismos con o contra superficie roma irregular dura y resistente. Dichos traumatismos sobre el cráneo -particularmente lado izquierdo, han tenido la suficiente violencia para provocar trayecto fractuario en base de cráneo; extensa hemorragia subcutánea comprometiendo estrínsecamente por el sangrado por declive el tronco encefálico. De esta forma por inundación de sangre del canal intervertebral, fue comprimido el bulbo raquídio sumandose shock con paro cardiorespiratorio agudo. La naturaleza de la causa de muerte implica la acción de tercera persona (mecanismo homicida)», terminó indicando Vottero. |
Últimos registros |
| En un tramo de su exposición, Vottero hizo referencia los últimos registros de Nelly Zárate mientras estuvo con vida. «Nicolás M. y su novia Aldana M., vecinos de Nelly Zárate salieron ese día a las 8.15 ya que el joven se iba a trabajar en su auto y ambos observan a la mujer parada en la parte interna de su casa detrás de la reja. A las 8.37 Nelly realiza un llamado desde su celular a una amiga que tenía en Córdoba Nancy P., que duró 40 minutos. Ese día la víctima no recibió ninguna llamada a su teléfono celular. A las 10.15 horas, Micaela M., hermana de Nicolás y también residente en la casa contigua hacia el este, escuchó a alguien golpear las manos; Nelly salió por el pasillo y su vecina escuchó que un señor, un chico le decía: ‘te vine a visitar’. Nelly salió, lo hizo pasar; en el trayecto de ese pasillo el visitante le pregunta sobre el perro y ella le dice que lo tenía atado porque había roto un tejido. A las 10.17 Nelly llamó a su peluquera a la que le solicitó un turno para ser atendida quien se lo da para las 16 horas. Finalmente a las 10.40 la madre de Nelly la llama desde su teléfono fijo para decirle que alrededor de las 15 iría a visitarla. A esa hora la mujer se bajó de un colectivo local en calle Simón de Iriondo, ingresó a la casa; y tras unos quince o veinte minutos se dio cuenta que algo raro sucedía, ya que Nelly no respondía por lo que la madre fue a la casa de su vecino y finalmente al regresar se encontraron con la escena final y por ello a las 15.29, Nicolás M. llama al Servicio 107 y luego a la policía. En definitiva, el último registro de Nelly Zárate con vida fue a las 10.40 y con esto queda claro además que el imputado Peludero estuvo presente y sabía concretamente que la madre de Nelly llegaría a las 15 y por eso cuando ello sucedió en la vivienda ya no había nadie salvo el cuerpo». |
Fuente: Nilo Peretto Diario Castellanos
