Imputaron a un joven de la zona rural de Ataliva por un grave ataque sexual a una rafaelina
El joven de 21 años que es oriundo de la zona rural de Ataliva. Violó e intentó matar a una mujer delante de su hijo, en la zona rural al noreste de Rafaela.
Un joven de 21 años, Jonathan Fabián W., oriundo de la zona rural de Ataliva, quedó imputado formalmente por los delitos de abuso sexual con penetración agravado por mediar violencia de género; homicidio calificado por críminis causa y agravado por violencia de género en grado de tentativa; privación ilegítima de la libertad y amenazas calificadas, en el marco de la investigación del ataque sufriera una mujer el pasado 7 de agosto, en la zona noreste de la ciudad.
Según la descripción de los hechos efectuada por el fiscal Gustavo Bumaguín, JFW pactó, a través de las redes sociales, un encuentro con quien sería su víctima. El hombre y la mujer acordaron encontrarse en el autódromo, presuntamente para realizar la venta de unas zapatillas que la mujer le entregaría al sujeto. Los dos llegaron en motos 110 cc, pero la mujer lo hizo acompañada de su hijo de 11 años. Tras el encuentro, el muchacho, mediante engaños, hizo que la mujer y el niño lo siguieran en la moto hasta un sector ubicado a 4.200 metros al norte del cruce de Tettamanti y Gabriel Maggi.
Allí JFW esgrimió un cuchillo, que apoyó en el cuello del menor de edad, obligando con amenazas a que ambos se adentraran en el campo, a unos 50 metros del camino, donde el muchacho obligó a que la mujer atara al niño a un árbol, con un cable que el mismo JFW había llevado.
Siempre de acuerdo a lo narrado por el fiscal Bumaguin en la audiencia imputativa que presidió la Dra. Cristina Fortunato, el muchacho se llevó a la mujer una veintena de metros más allá y la amenazó con el cuchillo para obligarla a tener relaciones sexuales. La mujer se resistió, pero recibió golpes de puño, agresiones con un palo y maderos que había en el lugar -elementos que fueron secuestrados como parte de la evidencia-, y un corte en el cuello, de unos 15 cms. de largo por 2,5 cm. de profundidad, y finalmente fue abusada sexualmente por el individuo.
Mientras esto sucedía, la madre gritó a su hijo que se escapara a pedir ayuda y el chico pudo librarse de las ataduras y en virtual estado de shock pudo dirigirse hasta un campo vecino para que desde allí se alertara a la policía sobre lo que estaba ocurriendo. Frente a esa situación, JFW intentó ahorcar a la mujer y de hecho la dejó desvanecida, quizás creyendo que estaba muerta. De allí que el Dr. Bumaguin haya incluido la figura de «criminis causa» como agravante de la calificación legal de la tentativa de homicidio, ya que según la hipótesis del fiscal, JFW intentó matar a su víctima para ocultar el abuso sexual. Si no lo logró, según Bumaguin, fue por causas ajenas a su voluntad.
