INFORME POLITICO SEMANAL
DIPUTADO NACIONAL LUIS CONTIGIANI
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En la última semana, redoblemos el esfuerzo para eliminar el #Artículo85
LABOR PARLAMENTARIA: No al Impuesto a las Ganancias para Cooperativas y Mutuales. La intervención en el debate en Comisión.
Quiero alentar a que desde diferentes lugares políticos podamos hacer un gran esfuerzo en las próximas semanas para que se retire el artículo 85 y se contemple la propuesta que está haciendo el sector de mutuales y cooperativas. Lo digo tanto para los sectores políticos que componen el oficialismo, como para todos los bloques de la oposición. No podemos darnos el lujo de permitir que Argentina siente un precedente a nivel mundial de gravar a las cooperativas con el Impuesto a las Ganancias. Sería un precedente peligroso en lo externo y en lo interno. No sólo porque va contra su naturaleza jurídica, como aquí se ha dicho, porque no hay ganancias. Podemos discutirlo jurídicamente y tenemos fundamentos muy importantes para explicar que sería ilegal e inconstitucional y que habilitaría a planteos de judicialización. Se trata de asociaciones sin fines de lucro, grupos de personas que buscan el bienestar material y espiritual, que brindan un servicio, que no tienen ganancias, sino que en todo caso tienen utilidades que se reinvierten. Con lo cual sentaríamos un precedente muy peligroso.
Algunos dicen “Bueno, pero no es para todas las cooperativas”. ¿Qué significa eso? ¿Que sería para las cooperativas de crédito? Yo creo que la banca cooperativa de crédito tiene que tener esta ventaja, porque no es una sociedad anónima. Algunos dicen “es para los seguros”. En mi provincia, tenemos tres cooperativas de seguros, que son grandes para mi provincia, pero que son chiquitas al lado de las grandes multinacionales de seguros del mundo. ¿Qué vamos a hacer? ¿Le vamos a regalar también el negocio de los seguros a las multinacionales? Ni hablar de lo que se ha dicho acá sobre las cooperativas de crédito, que en muchos pueblos son las únicas que ponen la cara. Hay ciudades chicas en las que captan más fondos que el sector privado bancario, a eso hay que cuidarlo. En mi provincia hay 14 mil millones de pesos en ahorro en el sistema mutual. Si el argumento es la tasa de interés que cobran, yo les digo que fui ministro de Producción en Santa Fe, intenté regular y no pude, porque era un tema federal. Pero con esto quiero decir, resolvámoslo desde la política. No podemos hacer una elucubración vía Impuesto a las Ganancias, para resolver un tema de la tasa de interés. Si el problema son las mutuales que no cumplen con los objetivos del artículo 2 de la Ley de Mutualidades, entonces auditemos y cerrémoslas, caiga quien caiga. Pero no podemos fijar una política pública por los casos excepcionales, que no representan el espíritu del mutualismo y el cooperativismo.
Creo que estamos ante un intento de un sector del gobierno, no de todo el gobierno, que le quiere sacar a las cooperativas y mutuales una ventaja legitimada y fundada. Que es una vieja idea del liberalismo económico, que siempre quisieron equipararlas con las sociedades anónimas, o porque no entienden cómo funcionan las cooperativas o porque quieren jugar con los bancos y las sociedades anónimas.
Y así como digo esto, también quiero decir que hay un sector del gobierno nacional, al cual apelo que se poda imponer y pueda frenar este artículo 85, en base a sus convicciones históricas. Me refiero a la Unión Cívica Radical, que sanciona en la Argentina la primera Ley de Cooperativas en el año 1916. Así como desarrolla luego, con la Asociación de Cooperativas Argentinas, en la década del 20, todo un complejo de acopio de cereales novedoso para el país. Apelo a los sectores de la UCR y aquí está el diputado Marcucci, del cual sé perfectamente de sus convicciones, me puede entender y creo está de acuerdo, que este no es para nada el camino. Creo que desde el bloque oficialista hay que tomar fuerzas e impugnar esto, porque hace a una posición histórica. Ni hablar si uno lo analiza desde el peronismo, ya que si hay etapa en la cual florecieron las cooperativas fue en la del gobierno de Juan Domingo Perón. Por eso, creo que no podemos traicionar esto, por más que haya excepciones.
Luego, está la idea federal. Son recursos económicos que tendrían un impacto muy importante en los servicios de promoción social, de crédito, de capacitación, de servicios, de salud, de la tercera edad. No es el camino. Si la cuestión es ahorrar, o la necesidad fiscal, o recaudatoria, digo que el sector ya en este momento aporta con el fondo cooperativo, de Promoción Cooperativa, que lo crea el gobierno de Raúl Alfonsín en 1987, tratando de cambiar una decisión de la Dictadura y de Martinez de Hoz. Porque ninguna dictadura se animó a poner Impuesto a las Ganancias a las cooperativas, en 160 años. Salvo esta idea de Martínez de Hoz, que Alfonsín en el año 87 lo reconvierte, sabiamente, en un Fondo de Promoción y Educación Cooperativa, que es el que tenemos al día de hoy. Es otro dato histórico que debemos tener en cuenta, que nos debe decir algo. Y entonces, el mutualismo y el cooperativismo, están haciendo un aporte de casi 2 mil millones de pesos, con ese fondo, con el 1 por ciento que aportan, vía el artículo 9 de la Ley de Mutuales, los socios de todo el país. El gobierno tiene expectativa de recaudar 3 mil millones de pesos. ¿De qué hablamos? ¿Todo esto es por mil millones de pesos? Desconocer la economía social, no entender la esencia que representa, en términos federales y de capital social, que un sector del gobierno suscribe a esta idea. Pero confío que una vez más, como hicimos cuando discutimos la Reforma Tributaria a fines del año pasado, podamos ponernos de acuerdo y decir que este no es el camino, que esta es una economía que tenemos que potenciar, multiplicar, porque le da mucho al país y le puede dar mucho más. Pero lo tenemos que hacer bajo la idea de que tiene que ser un triunfo de todos y no una derrota de nadie. Tengo ese ánimo y esa esperanza. De que podamos sacar el artículo 85 y que se analice la propuesta que está haciendo el sector de mutuales y cooperativas.
Abordar las adicciones implica luchar contra una sociedad de mercado
Participación en la Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico. En la reunión del martes 16, fue invitado a la reunión de la Comisión el Padre José María “Pepe” Di Paola, junto a organizaciones sociales que trabajan el tema de las adicciones. En línea con lo planteado por dichos referentes, sostuve la necesidad de solicitar la urgente sanción de una Ley de Emergencia en Adicciones.
Quiero felicitarla por esta reunión, señora presidenta. Y agradecer al Padre Pepe y las organizaciones a presentes. Estamos ante un problema no sólo ideológico. Lo que está en crisis es el paradigma. La disyuntiva es entre una sociedad de mercado -que no quiere decir con mercado- y una sociedad de valores, centrada en la persona. La sociedad de mercado está centrada en la sustancia, en el dinero, en las cosas, en mercantilizar la vida. Ojalá fuera una disyuntiva política, porque nos permitiría tomar atajos que no estamos pudiendo tomar. Pero el problema es más hondo. Y nos cabe a todos los argentinos preguntarnos de qué lado queremos estar. Si en una sociedad basada en la persona o una sociedad que cosifica. La política tiene que tomar una decisión. O está con el servicio, o está con el dinero.
Los compañeros plantearon “participación, protagonismo y territorio”. Son claves esos ejes. Y es importante el abordaje de todas las iniciativas, que desde lo público no pueden pasar por lo burocrático, ni por el reduccionismo cartesiano, porque para involucrarse con este tema hay que meter las patas en el barro.
Yo recorro seguido los barrios, me he encontrado con curas. Hubo una iglesia a la que tiraron en Rosario 14 tiros. Eso muestra que tenemos que construir alternativas, redes, con las cuales ganarle centímetro a centímetro al narcotráfico. Esto se logra cuando se lo aborda desde la economía social, desde los Centros de Día, Centros de Vida. El problema de fondo es de paradigma. Ahí estamos en crisis. Pensemos cómo pensemos. Y que remite a otros temas estructurales. El concepto de pueblo por encima del de individuo, el de liberación por encima del de la independencia.
LA ARGENTINA: ENTRE LA VALORIZACIÓN FINANCIERA Y EL SUBDESARROLLO
Aunque la economía está en plena recesión, aún no vimos la peor parte, ya que todo indica que los próximos meses asistiremos a una profundización de este proceso. En ese contexto, a nivel industrial la capacidad instalada ociosa se acerca al 40%, algo que no ocurría desde el año 2002. No hace falta ser muy perspicaces para darse cuenta que así en los próximos meses subirán los niveles de desocupación, con valores que se ubicarán claramente en dos dígitos.
Sin embargo, en este marco preocupante para la mayor parte de la sociedad argentina, el Banco Central acaba de anunciar que en agosto los bancos comerciales tuvieron ganancias por aproximadamente 26.000 millones de pesos. Lo llamativo de esta cifra es que en agosto de 2017 los bancos en la Argentina habían ganado “sólo” 7.000 millones, de tal manera que su rentabilidad aumentó en un 260%.
Ya expresamos en anteriores informes la lógica de este comportamiento. Los bancos hoy toman de las empresas y los particulares dinero que pagan entre un 20% y un 50% según el volumen del depósito, y automáticamente le prestan al Banco Central a una tasa en torno al 70%, lo cual les permite jugosos negocios, sin riesgo alguno.
Con semejante tasa de rentabilidad, conseguida a riesgo cero, ¿qué incentivo puede tener un banco para asistir a una empresa, ya sea para un proyecto de inversión o para financiar su capital de trabajo? La respuesta es obvia. Ese incentivo no existe.
Alguien podría considerar que se trata de un problema solamente coyuntural y que una vez que pase esta “tormenta” el sistema financiero volverá a ser un intermediario virtuoso entre el ahorro y la inversión, lo cual constituye su esencia y su justificación en el ámbito de una sociedad. Pero desgraciadamente no es así.
Al considerar este punto dejamos el análisis de la coyuntura para ubicarnos en los problemas estructurales del país. Ocurre que desde hace ya décadas el sistema financiero argentino no contribuye al sistema productivo, ni acompaña virtuosamente el proceso de inversión en el país. ¿Por qué? Porque no hay un marco legal que apunte a esta necesidad.
Aquí hay que decir que la Argentina tiene vigente una Ley de Entidades Financieras desde la época de la última dictadura, norma ideada por el entonces ministro de Economía, Alfredo Martínez de Hoz, cuyo espíritu expresa que tener un banco es como tener cualquier otro negocio, y que así los Bancos pueden hacer lo que mejor les parezca con los recursos que confían sus clientes, en carácter de ahorristas. En esta línea, para colmo, el gobierno nacional intenta gravar con el Impuesto a las Ganancias a las cooperativas y mutuales de crédito, favoreciendo al sistema bancario privado, perjudicando a la economía social. Además, esto sería inconstitucional, porque en una cooperativa no hay fines de lucro, ni excedentes.
Esta visión sobre el funcionamiento del sector financiero es una pieza clave para comprender por qué la Argentina ha tenido una baja tasa de inversión orientada a la producción en las últimas décadas y, consecuentemente, también ayuda a explicar por qué nuestro país ha experimentado una tasa de crecimiento más baja que la mayor parte de los países en el mismo período.
En la actual coyuntura, el gobierno nacional insta a la sociedad en su conjunto a “hacer un esfuerzo” para salir de esta crisis. Pero omite decir que mientras tanto algunos sectores privilegiados, como el financiero, están haciendo enormes diferencias.
Sin embargo, y más allá de la actual coyuntura, no debemos perder de vista que para salir de esta situación se debe apuntar a cambios estructurales. El sistema financiero argentino, tal como está diseñado, no contribuye a pensar en un país con desarrollo nacional, orientado a la producción y al empleo. Necesitamos otro marco legal, otra Ley de Entidades Financieras que ponga a los bancos al servicio de un nuevo modelo de país.
LOS PEQUEÑOS Y MEDIANOS PRODUCTORES NO DEBEN PAGAR BIENES PERSONALES
COMISIÓN DE PRESUPUESTO
Firme posición en la Comisión, contra la decisión de gravar con Bienes Personales a los pequeños productores. Bajo ningún punto de vista es lógico terminar con la exención, porque se perjudicaría al interior y a los pequeños productores, mientras otros sectores como el financiero, siguen obteniendo enormes ganancias. Dije en la Comisión, que un campo no es un barco, sino que se produce. No estoy de acuerdo con que 18 gobernadores hayan firmado esto, del cual se desprendió el acuerdo para gravar con bienes personales al campo. Esperamos que esto sea retirado del proyecto de Bienes Personales, ya que en la reunión de Comisión del jueves 18, el presidente de la Comisión, Luciano Laspina, manifestó el compromiso de que se modificaría este artículo.
